"Astilla del mesmo palo" se llama la muestra de las obras del Maestro Juan Carlos Castagnino (Mar del Plata-1908--Buenos Aires-1972) eclipsado por la búsqueda de libertad y justicia del auténtico gaucho, ese que cobró vida en el poema argentino más leído del mundo el Martín Fierro, cuyo autor José Hernandez habla sobre la vida del gaucho, sus costumbres, estilo de vida, lengua y códigos de honor. El "Día de la Tradición", se conmemora el 10 de noviembre fecha del nacimiento del poeta argentino. Fue también militar, periodista y político (1834--1886)
Juan Martín de Güemes durante la guerra de la Independencia enalteció al gaucho denominando así, a sus soldados. (Los gauchos de Güemes)
A comienzo del siglo XX ante el aluvión inmigratorio que diluyó la identidad nacional, Leopoldo Lugones ensayista, poeta, periodista y político mitificó al gaucho como "prototipo de argentinidad".
En su obra El Payador (pag.37) dice que "el gaucho fue el héroe y el civilizador de la Pampa".
Lo que describe se acerca a la verdad pero Lugones era poeta, no historiador y todo el tono de su obra es literario y épico.
Es notoria la contraposición con las ideas de Sarmiento a quien admiraba; este consideraba al gaucho como prototipo de barbarie, opuesto a la civilización.
Leopoldo Lugones nace en Villa María de Río Seco provincia
de Córdoba. Por razones económicas la familia se traslada a Ojo de Agua en la provincia de Santiago del Estero. Luego regresa a Córdoba donde transcurre su niñez y adolescencia. Funda allí el primer centro socialista. Trabaja como periodista con el seudónimo de Gil Paz. En 1924 se radica en París regresando a Buenos Aires y en 1938 en una isla del Tigre se quita la vida.
Fuente:cyt.ar.com.ar---www.los poetas.com--
Eleodoro Marenco, artista de tradiciones (Buenos Aires 1914-1996)
Sus trabajos en lápiz, pluma, óleo, carbonilla, tempera, acuarelas,
son verdaderos documentos, debido a la rigurosidad histórica de sus obras.
A LOS GAUCHOS
Raza valerosa y dura que con pujanza silvestre
dio a la Patria en garbo ecuestre su primitiva escultura.
Una terrible ventura va a su sacrificio unida
como despliega la herida que al toro desfonda el cuello,
en el raudal del degüello, la bandera de la vida.
Es que la fiel voluntad que al torvo destino alegra,
funde en vino la uva negra de la dura adversidad.
Y en punto de libertad no hay satisfacción mas neta,
que medírsela completa entre riesgo y corazón,
con tres cuarta de facón y cuarto pies de cuarteta.
En la hora del gran dolor que a la historia nos paria,
así como el bien del día trova el pájaro cantor,
la copla del payador anunció el amanecer,
y en el fresco rosicler que pintaba el primer rayo,
Así salió a rodar tierra contra el viejo vilipendio,
enarbolado el incendio como estandarte de guerra
Mar y cielo, pampa y sierra, su galope al sueño arranca,
y bien sentada en el anca que por las cuestas se empina
le sonríe su Argentina linda y fresca, azul y blanca..
Luego el amor del caudillo siguió, muriendo admirable
con el patriótico sable ya rebajado a cuchillo;
pensando, alegre y sencillo, que en cualesquiera ocasión,
desde que cae al montón hasta el día en que se acaba,
pinta el cub de la taba la existencia del varón.
Su poesía es la temprana gloria del verdor campero
donde un relincho ligero regocija la mañana.
Y la morocha lozana de sediciosa cadera,
en cuya humilde pollera, primicias de juventud
nos insinuó la inquietud de la loca primavera.
Su recuerdo, vago lloro de guitarra sorda y vieja,
la Patria no apareja preopasión ni desdoro.
De lo bien que guarda el oro, el guijarro es argumento;
y desde que el pavimento con su nivel sobrepasa,
va sepultando la casa las piedras de su cimiento.
Autor: Leopoldo Lugones
"Si tuviéramos que cifrar en un hombre todo el proceso de la literatura argentina, ese hombre sería indiscutiblemente, Lugones".
Jorge Luis Borges en el prólogo La estatua de sal.
"La nota más vibrante de la poesía".
Rubén Darío